¿Cómo regular las emociones si los padres no están cerca?

Un aporte desde la Terapia Ocupacional

Los desafíos en la regulación emocional con ausencias prolongadas por parte de algún miembro de la familia, es un tema recurrente en hijos de personal naval debido a que las misiones, comisiones de servicio y embarques por largos períodos de tiempo,  forman parte del ejercicio profesional.

Valeska Rosas Soto, Terapeuta Ocupacional del Centro de Rehabilitación DALEGRIA, nos explicó a través de diferentes teorías, que pasaremos a revisar, cómo se vive este fenómeno.

Apego – John Bowlby

Desde su teoría del apego la separación puede activar el sistema generando respuestas de protesta, ansiedad o retraimiento. En el contexto naval, puede instalarse un estado de alerta sostenido, especialmente en niños con condiciones de neurodivergencia, quienes presentan mayores desafíos en flexibilidad cognitiva y autorregulación.

Ansiedad Anticipatoria -Mary Law,

Un fenómeno relevante es la ansiedad anticipatoria, que emerge previo al embarque o misión. La preparación logística y emocional frente a la partida del progenitor puede intensificar preocupaciones asociadas a la seguridad, incertidumbre temporal y cambios en la rutina familiar. Desde el Modelo Persona-Entorno-Ocupación, descrito por Law, estas modificaciones en el entorno alteran el equilibrio ocupacional del niño, afectando su desempeño en actividades escolares, juego y participación social.

Desorganización de Rutina – Gary Kielhofner

Este autor a través  del Modelo de Ocupación Humana (MOHO) permite comprender cómo las alteraciones en la habituación (rutinas y roles) y en el sentido de eficacia personal inciden en la motivación y conducta infantil. La ausencia prolongada puede generar desorganización en las rutinas, incremento de conductas regresivas, irritabilidad o mayor dependencia del cuidador presente.

¿Qué hacer? Aplicar contención y estructuración

Valeska Rosas Soto, Terapeuta Ocupacional del Centro de Rehabilitación DALEGRIA, manifestó que desde la Terapia Ocupacional, el abordaje institucional se orienta a dos ejes principales: contención y estructuración. La contención implica validar la experiencia emocional del niño, favorecer la identificación,  expresión de emociones y fortalecer estrategias de afrontamiento acordes a su desarrollo. La estructuración, por su parte, considera la implementación de rutinas predecibles, apoyos visuales, calendarios de cuenta regresiva y actividades significativas que mantengan la continuidad vincular durante la ausencia (por ejemplo, rituales de despedida y reencuentro).

El trabajo con la familia es un componente estratégico. La psicoeducación respecto a las respuestas emocionales esperables y la promoción de prácticas parentales sensibles contribuyen a disminuir la sobrecarga emocional y a fortalecer factores protectores. En este contexto, el fortalecimiento de rutinas familiares, redes de apoyo y espacios de comunicación favorece la adaptación de los niños frente a las demandas propias de la vida naval. De este modo, la Terapia Ocupacional, en el contexto de salud naval, aporta herramientas concretas para favorecer la regulación emocional infantil y promover resiliencia familiar, alineándose con el bienestar integral de la comunidad institucional.